Mi • historia

[ ANANDA FRIESE ]

 

Photo: Yasmin Kahatt

 

Creo que gran parte de la vida consiste en recordar quiénes somos realmente.

Debajo de las expectativas, las heridas, el miedo, el ruido y las versiones de nosotros mismos que fuimos construyendo para pertenecer, sobrevivir o ser amados - existe una verdad más profunda esperando ser habitada.

Crecí entre dos culturas, dos maneras de entender el mundo y en un entorno profundamente espiritual y consciente, aprendiendo desde muy pequeña que el bienestar va mucho más allá del cuerpo físico. Que nuestras emociones, energía, pensamientos y experiencias también forman parte de nuestra salud.

Pero entender algo intelectualmente y encarnarlo, son dos cosas muy distintas. Fue a través de mis propias experiencias y procesos de transformación que entendí que el verdadero camino espiritual no consiste en escapar de la experiencia humana, sino en aprender a habitarla plenamente.

Hoy, The Soulab es la integración de todo ese recorrido…

Un espacio para volver a nosotros mismos, cultivar consciencia y crear una vida más alineada, significativa y conectada con nuestra esencia.

 
 

Desde muy pequeña crecí en un entorno espiritual y consciente. Aprendí que no somos seres humanos teniendo una experiencia espiritual, sino seres espirituales teniendo una experiencia humana; que las enfermedades suelen tener raíces más profundas de lo que vemos; y que el amor, la consciencia y el mundo emocional son tan importantes como cualquier logro externo.

Pero crecer con esa sensibilidad también me hizo sentir diferente.

Cuando terminé el colegio, elegí un camino que pensé que finalmente me daría pertenencia: me fui sola al otro lado del mundo, influenciada también por las dos culturas que habitan en mí, buscando construir una vida que, desde afuera, tuviera sentido.

Qué equivocada estaba...

En el proceso me desconecté de mí misma. Dejé de escuchar mi cuerpo, abandoné mis prácticas espirituales y convertí el autocuidado en algo secundario. Hasta que mi cuerpo habló más fuerte.

Después de años lidiando con manifestaciones físicas que no podía seguir ignorando, entendí que necesitaba parar. Dejé todo atrás, viajé a India y regresé a Lima para comenzar un profundo proceso de sanación.

Ese despertar transformó mi vida. Pero sanar también me enseñó que el camino no es lineal, y que existen capas mucho más profundas que solo el tiempo, la consciencia o las buenas intenciones no siempre logran alcanzar de inmediato. A medida que fui creciendo, madurando y atravesando nuevas experiencias, entendí que muchas heridas viven en lugares silenciosos del subconsciente, esperando el momento en el que realmente estamos listas para verlas.

Y años más tarde, la vida volvió a ponerme frente a una experiencia aún más intensa: el cáncer.

Atravesar una enfermedad que pone la vida y la muerte tan cerca cambió por completo mi manera de entender la salud, la espiritualidad y la sanación. Me mostró que los milagros no siempre llegan como imaginamos; muchas veces se construyen en lo cotidiano, en la entrega, en pedir ayuda, en sostener la esperanza incluso en los días más oscuros.

También me hizo reconciliarme con algo importante: durante mucho tiempo rechacé la medicina convencional porque no había sido parte de mi formación ni de mi visión del mundo. Y esta experiencia me enseñó que la verdadera consciencia no vive en los extremos. Hoy creo profundamente en un camino más integrado, donde la ciencia, el cuerpo, la espiritualidad y el alma pueden coexistir.

The Soulab nació desde esa búsqueda: crear un espacio para volver a nosotros mismos, cultivar consciencia, modernizar la espiritualidad y construir estilos de vida más alineados, humanos y sostenibles.

No estoy aquí porque tenga todas las respuestas. Estoy aquí porque he vivido el miedo, la incertidumbre, el dolor, la transformación y la reconstrucción. Porque sé lo que significa perderse y volver a encontrarse.

Y porque hoy, más que nunca, entiendo que sanar no siempre significa volver a quien eras, sino convertirte en quien realmente eres.

Estoy aquí para servir.

Para acompañarte a crear una vida con propósito, profundidad y conexión.

Porque detrás de cada crisis profunda, existe una invitación silenciosa a recordar quiénes somos realmente.

Esta plataforma ha sido creada para ti: porque hoy sé que el verdadero camino espiritual no consiste en trascender la experiencia humana, sino en aprender a habitarla plenamente.